EL PRIMER CIUDADANO

EL PRIMER CIUDADANO

OAKES, ANDY / ANTOLÍN RATO, MARIANO (TRAD.)

22,40 €
IVA incluido
Agotado
Editorial:
ALIANZA
ISBN:
978-84-206-4844-6

En las obras de uno de los estadios olímpicos de Shanghai, unos policías obligan a una joven a desnudarse y a hacer que corre en una competición de atletismo. Es violada, acuchillada y dejada por muerta por los servidores del Estado. Lo único que recuerda la maltrecha víctima es que uno de los agresores tenía marcas de viruela en la cara.(*CR*)Tras la aventura vivida en Ojo de dragón –novela también publicada en Alianza Literaria–, el inspector jefe Sun Piao sale libre del Ankang, «psiquiátrico» del régimen al que van a parar los disidentes. Es degradado a trabajar en la Brigada Antivicio, un destino sin cometidos ya que para las autoridades chinas no hay vicios en la República Popular. El macabro asesinato de unos compañeros policías le impulsa, sin el plácet de sus superiores, a investigar el caso. Incorruptible y un tanto cínico, clásico perdedor nato en un mundo sin valores, Sun Piao, junto a su ayudante, el voluminoso y malhablado Yaobang, se van a ver envueltos en una trama tortuosa de asesinatos de prostitutas cuya investigación va a alimentar las guerras entre las nuevas y viejas camarillas del poder, y destapar espeluznantes episodios del pasado revolucionario chino que desestabilizarán los cimientos del régimen.(*CR*)El primer ciudadano es una novela de intriga, conmovedora y fascinante, que explora las laberínticas complejidades de la China de hoy. Una sociedad que se desvive entre la aferrada tradición y la precipitada modernidad marcada por un régimen dictatorial, comunista en las formas y capitalista en la práctica. (*CR*)A través de un estilo personal muy descriptivo y una prosa precisa y elaborada, Andy Oakes nos hace sentir los colores, olores, sabores y ruidos de una China descolocada. Palpamos un Shanghai sórdido en el que la vida no vale nada si no se pertenece a los círculos del poder. Su dominio de la narración nos arrastra y cautiva por unos vericuetos de corruptelas, en los que nada es lo que parece hasta desembocar en un final inimaginable.(*CR*)